Probablemente el genocidio sea
una de las consecuencias más atroces de la arrogancia de una sociedad. La
exterminación sistemática de una raza, o etnia, sólo puede ser concebida en un
marco de derecho auto-concedido. Es esta característica, la primera y más
relevante que demuestra cómo llegamos a ser los seres humanos. La atribución
unilateral de derechos de una sociedad sobre otra, implica de degradación del
otro hasta una categoría subhumana. Es esta degeneración la que ha posibilitado
y posibilita en la actualidad, la matanza de personas por el simple hecho de
pertenecer a una sociedad, raza o étnica diferente.
Tal vez es posible que no sea
necesaria tanta parafernalia moral. Y que una sociedad elimine a otra porque… por
ejemplo, ocupe un territorio valioso. Pero, antes de dar por hecho esta teoría,
es necesario que analicemos lo que realmente es un genocidio. Hostigar,
perseguir, y dar muerte de manera impía, a hombres mujeres y niños. Pero las
personas que llevan a cabo esta masacre, tienen familia, saben lo que es el
dolor… etc. Y es imposible reunir un ejército de psicópatas. No están locos. Ni
son enfermos. ¿Cómo se puede entonces llegar a ese extremo? La respuesta la tenemos
en nuestro interior. ¿Quién no ha aplastado a un insecto alguna vez? El motivo
de no sentirse culpable es que no es una persona, molesta y puede ser nocivo
para la salud (podría picarte). Los mecanismos de “autodefensa” y
“autoconvencimiento” no hay que generarlos, sólo hay que extrapolarlos a otras
situaciones.
Las personas, por tanto, nacemos
con la capacidad de eliminar a otros seres vivos sin sentirnos culpables.
Además, tenemos claro que estamos un escalón por encima del resto de los
animales por el hecho de que somos racionales. Lo que significa que también
tenemos el sentimiento de superioridad. Es innato. Lo que propicia que sistemas
políticos, o ideologías religiosas o de cualquier tipo llevadas al extremo, pueden
generar corrientes de pensamiento orientadas a menoscabar de tal manera a un
grupo, que se llegue a menospreciar la condición de sus componentes como
personas.
Como hemos dicho anteriormente,
es posible que toda esta parafernalia ética no sea necesaria para un acto tan
cruento. Y es más que posible que no en todos los casos haya sido necesaria una…
incubación ideológica. Los intereses económicos o políticos son poderosos
motivos. Lo que no podemos negar, es que para eliminar a una raza, sea por el
motivo que sea, es necesario creernos con derecho a ello; confiriéndonos un
poder… divino, ideológico, evolutivo, o… “racional”, que tiene que tener dos
características. Una de ellas es que esté consensuado por la mayoría de la
sociedad que supuestamente ostenta ese derecho. Y otro es que persiga un fin
superior a ellos mismos. Porque siempre se hace por el bien de la comunidad.
Claro. Con todo esto, cogemos palos y piedras, lanzas y escudos, crucifijos y
espadas, mosquetes y cañones, rifles y flechas, la Biblia y el Corán, fusiles y
ametralladoras, socialismo y comunismo, fusiles de asalto y lanzacohetes. Y
matamos de igual manera que aplastamos a una hormiga. Sin ningún tipo de
resentimiento, y con la superioridad como bandera.
La raza humana es una genocida
histórica: Se piensa que el Homo Sapiens causó la desaparición del Homo
Neanderthalensis. Esto es una teoría pero… el Imperio Romano, las revueltas de
An-Lushan, las Cruzadas, las masacres de los mongoles, la conquista de América,
las guerras de religión en Francia, las guerras del opio, en el Congo con Leopoldo II, la Primera
Guerra Mundial, Joseph Stalin, la Segunda Guerra Mundial, la masacre francesa
en Argelia, Vietnam, Camboya, Ruanda… Libia… y más. Estos son hechos. Hechos
que nos demuestran que la arrogancia humana está por encima de nosotros mismos.
Porque no somos capaces de aprender.
Las sociedades adoptan la moral
de las personas que las forman. Y el mundo es el mosaico de todas esas
sociedades. Nuestra forma de vida es tal y como la hemos construido, ya que ha
evolucionado a partir de nosotros, no al margen. Este hecho lógico no tendría
mayor importancia sin las acciones derivadas de la credulidad de la
superioridad racial (entre otras). Porque si el mundo es así porque las
sociedades son así, y las sociedades son el reflejo de la moral del conjunto de
sus constituyentes y yo soy uno de esos axiomas; entonces el mundo en que
vivimos es el reflejo de cada uno de los individuos del conjunto. Ergo, todos
somos responsables de lo que ocurre en nuestro planeta.
Asumámoslo de una vez: el mundo
es tal y como lo hemos hecho nosotros.
ENRIQUE CABRERA







